Lunes de Letras: El Lipograma, el arte de escribir con una letra de menos
¿Se acuerdan de la última vez que hablamos de las vocales? Prometimos volver con Les Luthiers y esas obras increíbles que compusieron usando una sola vocal. Bueno… ¡acá estamos! Y resulta que eso que hacían Les Luthiers tiene nombre propio, y una historia de más de 2.500 años. Se llama Lipograma.
¿Qué es un Lipograma?
La palabra viene del griego: leipo (omitir, dejar de lado) + gramma (letra). Es decir, un texto escrito omitiendo deliberadamente una o más letras del alfabeto.
No es un error. No es un descuido. Es una restricción autoimpuesta, un desafío creativo que obliga al escritor a pensar diferente, buscar sinónimos, rodear las palabras, encontrar otro camino para decir lo mismo. Parece fácil hasta que lo intentás.
Probá ahora mismo escribir una oración sin usar la letra A. Una sola, sin la A.
… ¿Pudiste?
Una historia de más de 25 siglos
El lipograma no es una moda moderna. Su origen se remonta a la Antigua Grecia, allá por el siglo VI a.C., cuando el poeta Laso de Hermione escribió su «Oda a los Centauros» y su «Himno a Deméter» evitando cuidadosamente la letra sigma (σ). Dicen que lo hizo porque no le gustaba cómo sonaba ese fonema. ¡El primer escritor de la historia que le hizo el vacío a una letra!
Siglos después, en Roma, el escritor Néstor de Laranda reescribió la Ilíada entera en forma de lipograma: el primer canto sin la letra A, el segundo sin la B, y así sucesivamente con cada libro. Una hazaña que hoy nos parece casi de otro planeta.

Placa “en homenaje a Georges Perec por Christophe Verdon. Café de la Mairie, plaza Saint-Sulpice de París.
El caso más famoso: Georges Perec y la novela sin «e»
En 1969, el escritor francés Georges Perec (7/3/1936 París, Francia – 3/3/1982 Ivry-sur-Seine, Francia), miembro del grupo literario experimental Oulipo, publicó «La Disparition»: una novela de 300 páginas sin usar ni una sola vez la letra «e».
La «e» es la letra más frecuente del francés. Es como si en español intentaras escribir 300 páginas sin la letra «a». Prácticamente imposible… y sin embargo, Perec lo logró.
Lo más increíble: la novela fue traducida al inglés como «A Void», también sin usar la «e». Y al español como «El Secuestro», evitando sistemáticamente la letra «a», la más usada del castellano. ¡Tres lipogramas distintos que cuentan la misma historia!
Como respuesta a ese desafío, tres años después Perec publicó «Les Revenentes», una novela donde esta vez solo usó la vocal «e».
Ni A, ni I, ni O, ni U. Solo E. Por la complejidad del texto, jamás fue traducida.
Argentina también juega
No hace falta irse a Europa para encontrar lipogramas. En nuestro país también hubo quienes se animaron al juego.
Rubén Darío ensayó este tipo de escritura en su relato «Amar hasta fracasar», construido casi enteramente con la letra A.
Y si recordamos nuestra infancia escolar, muchos de nosotros cantábamos sin saberlo un lipograma en clase. ¿Se acuerdan de «La Mar Estaba Serena»? Esa canción donde convertíamos todas las vocales en una sola:
Con la A: La mar astaba sarana, sarana astaba la mar… Con la U: Lu mur ustubu surunu, surunu ustubu lu mur…
La «U» era la más difícil y la más graciosa. Sin querer, éramos todos pequeños lipogramistas.
Les Luthiers y el Monovocalismo
🎭 Y acá llegamos a la promesa pendiente.
Les Luthiers, ese grupo genial de humor musical argentino, compuso cinco obras donde cada una usa una única vocal. Algo que en el mundo de la lingüística se llama monovocalismo, que es un tipo especial de lipograma donde no solo se evitan algunas letras, sino que se usa solamente una vocal en todo el texto.
Las cinco obras, una por vocal:
🅐 Con la A: «Papa Garland had a hat and a jazz band and a mat and a black fat cat» (Rag) 🅔 Con la E: «Pepper Clemens sent the messenger: nevertheless the reverend left the herd» (Ten Step) 🅘 Con la I: «Miss Lilly Higgins sings shimmy in Mississippi's spring» (Shimmy) 🅞 Con la O: «Doctor Bob Gordon shops hot dogs from Boston» (Foxtrot) 🅤 Con la U: «Truthful Lulu pulls thru zulus» (Blues)
Noten que todas están escritas en inglés. ¿Por qué? Porque el inglés, al tener menos vocales por palabra que el español, facilita bastante la construcción de estos textos. Igual es una hazaña tremenda.
El Lipograma como herramienta para el aula
Más allá de la curiosidad histórica, el lipograma es una actividad fantástica para trabajar en clase con cualquier edad:
✏️ Para los más chicos: cambiar todas las vocales de una palabra o nombre por una sola (como en «La Mar Estaba Serena»).
✏️ Para los más grandes: escribir una oración, un párrafo o un poema corto sin usar una letra elegida. Primero sin la Z (fácil), después sin la S (difícil), después sin la A (¡casi imposible!).
✏️ El desafío grupal: cada alumno elimina una letra diferente y tienen que reescribir el mismo texto. Al comparar los resultados, se entiende mejor el peso de cada letra en el idioma.
Lo que hace el lipograma es obligar a pensar en las palabras de otra manera. A buscar sinónimos. A rodear ideas. A descubrir que el lenguaje es mucho más flexible —y mucho más divertido— de lo que creemos.
- La novela «Gadsby» (1939), del estadounidense Ernest Vincent Wright, tiene 50.000 palabras sin usar ni una sola «e». Para no cometer errores mientras escribía, Wright ató la tecla de la «e» de su máquina de escribir.
- El grupo francés Oulipo (del que era miembro Perec) establecía reglas matemáticas y lingüísticas para escribir literatura. Su nombre completo es Ouvroir de littérature potentielle: «Taller de literatura potencial».
- La traducción española de «La Disparition» de Perec es considerada una de las hazañas más difíciles de la historia de la traducción. Evitar la «a» en castellano durante 300 páginas es, literalmente, un trabajo titánico.
- En castellano tenemos ejemplos desde 1640, gracias a la obra del autor Francisco de Navarrete y Ribera, quien publicó «Flor de sainetes», una obra sin la letra A.
🎯 Reto del día
Escribí tres oraciones sin usar la letra E. Solo tres. Podés hacerlo.
Primero parece fácil, pero después de la primera oración te das cuenta de la cantidad de palabras cotidianas que dependen de esa letra. ¿»Que»? No podés. ¿»De»? Tampoco. ¿»Este»? Olvidalo.
* Compartí tus intentos en las redes de Agenda Escolar con este link, así todos los lipogramas quedan publicados. 😄
La semana que viene seguimos con más juegos del lenguaje.
¿Te gustó este Lunes de Letras? ¡Hasta pronto!



