Humor de miércoles para las mamis…
¡Mitad de semana y la energía bien arriba para las que todo lo saben y todo lo pueden!
Despedimos el mes de octubre celebrando a las verdaderas heroínas del día a día: las mamás. Esas que hacen malabares entre las reuniones escolares, los mandados y las preguntas existenciales que solo a un chico se le ocurrirían después de salir del colegio.
Hoy el post es para ustedes, para cortar la semana con una sonrisa, vamos «Las Súper Mamis». Les dejamos estas joyitas de la inocencia (y la picardía) infantil. ¡A disfrutar!

Mi amiga llevó a su hija de cuatro años a que la acompañara de compras. Cada vez que su madre se probaba algo nuevo, la niña exclamaba:
—Mamá, ¡te ves maravillosa!
Una mujer en el probador de junto le preguntó a mi amiga:
* Señora, ¿me podría prestar a su hija sólo un momento por favor?

La madre de tres niños muy traviesos jugaba con ellos a policías y ladrones en un parque. De pronto, uno de los chicos le “disparó” y gritó:
—¡Pum! ¡Estás muerta!
La señora cayó al suelo y se quedó muy tiesa. Al ver que la mujer no se levantaba, un hombre que los observaba desde un banco corrió a ayudarla, temiendo que se hubiera lastimado.
* ¿Se siente bien? —le preguntó.
Ella abrió un ojo y en voz baja respondió:
—¡Cállese! Ésta es la única oportunidad que tengo de descansar en todo el día.

Arturito, con una tos terrible, entró al jardín de la mano de su mamá. Antes de dejarlo, ella le hizo la siguiente recomendación:
* No te compres helado. No lo vayas a olvidar.
Cuando la mamá llegó a recogerlo, le preguntó:
* ¿Compraste helado?
—No, mamá. No compré nada. Me convidó mi amigo!

Un maestro estaba dando una lección sobre la circulación de la sangre.
Tratando de aclarar el asunto, ella dijo: “Ahora, clase, si me pusiera de cabeza, la sangre, como saben, se iría hacia allí, y me pondría roja en la cara.”
– “Sí,” dijo la clase.
“Entonces, ¿por qué es que mientras estoy de pie en la posición normal la sangre no se me va a los pies?”
– Un pequeño gritó: “Porque tus pies no están vacíos.”

Jaimito llega del colegio y le dice a su madre:
– Mamá, mamá, hoy hemos aprendido en el colegio que el mundo da vueltas.
Por la tarde su madre lo manda a comprar, pasa 1 hora, 2 horas, tres horas, cuatro horas, y la madre viendo que no volvía se asoma por la ventana, y ve a Jaimito sentado en las escaleras de la entrada.
Sale y se sienta a su lado y le pregunta:
* Jaimito, ¿Cuándo vas a ir a comprar?
A lo que el niño responde:
– Como el mundo da vueltas estoy esperando a que pase un supermercado por aquí.

Vuelve a casa Jaimito y la madre le pregunta que hicieron hoy en la escuela.
La maestra me preguntó:
* «Jaimito, ¿qué es una orilla?»
– Y yo le dije: «Sesenta minutillos seño».

– «Mamá, mamá ¿me puedes dar 2 euros para un pobre hombre que está gritando en la calle?».
* «Toma Jaimito, ¡qué gran corazón tienes! ¿Y qué grita el pobre hombre?».
– «Pues grita ‘¡HELADOS A 2 EUROS!'».
La mamá llama a Jaimito y le dice: «Le dijiste a tu hermana que era fea y esta llorando. Ve y dile que lo sientes».
Entonces, va Jaimito y le dice a la hermana: «Hermanita, siento que seas tan fea».
«Jaimito, a ver si te portas bien, porque cada vez que haces una travesura me sale una cana».
– «Jajaja, entonces tú de pequeña tenias que ser tremenda, porque fíjate cómo esta la abuela…».
«Jaimito, ¿para qué sirven las raíces cuadradas?».
– «Para hacer árboles cuadrados».

Jaimito entra gritando al regresar de la escuela.
«Mamá, mami, hoy estudiamos la geometría».
«A ver, dime, ¿qué son los ángulos?».
Y Jaimito le contesta: «Sonángulos son las personas que caminan dormidas».

Una niña regresa de la escuela y le hace una serie de preguntas particulares a su madre..
– “Mamá, ¿es verdad que Papá Noel les trae regalos a los niños?”
* “¡Por supuesto cariño!”
– “¡Mami! ¿Es cierto que la cigüeña trae a los bebés?
* “¡Por supuesto cariño! es realmente ella..”
– “Pero… entonces, ¿para qué están los papás?”

Juanito le pregunta a su madre: «¿Mamá, qué es lo que tienes en la barriga?».
Y su madre le contesta: «Pues tengo un bebé que me ha regalado tu padre».
El niño la mira con cara de susto y sale corriendo hasta donde está su padre y le dice:
– «Papá, Papá, ¡no le regales más bebés a mamá porque se los come!».

Mamá, hoy en el colegio, el maestro preguntaba:
* ¿Por qué es famoso Colón?.
– Yo le dije: «Por la memoria».
*¿Jaimito, por qué es Por la memoria?.
– Pues sí, porque en el monumento ponen «a la memoria de Colón».

¡Y así cerramos este miércoles de risas!
Porque sabemos que la maternidad tiene de todo: momentos de amor puro (¡y piropos inolvidables en los probadores!), negociaciones dignas de una película de acción, explicaciones con mucha imaginación y, sobre todo, esa necesidad imperiosa de tener… aunque sea cinco minutitos de paz (¡incluso si hay que actuar un desmayo en el parque!).
A todas las Súper Mamis que nos leen: que terminen octubre con la energía bien arriba, riéndose de las ocurrencias de los chicos y, si se puede, ¡encontrando ese ratito para descansar!
¿Cuál de estos chistes se pareció más a tu día a día? ¡Te leemos en los comentarios de nuestras redes! ✨👇


