23 de Abril ~ Día Internacional del Libro
Los libros que nos hicieron lectores
Un repaso histórico para el Día del Libro: las páginas que no se olvidan
23 de abril · Agenda Escolar
Había algo mágico en ese momento. La maestra pedía silencio, abría el libro y empezaba a leer en voz alta. El aula quedaba en silencio. Afuera podía llover o brillar el sol, pero adentro todo era esa voz y esas palabras. Para muchos de nosotros, esas lecturas escolares fueron la primera puerta hacia algo que hoy llamamos amor por los libros.
«No recordamos días, recordamos momentos…
y hay momentos que están hechos de páginas.»
Hoy, en el Día Internacional del Libro, vale la pena hacer un pequeño viaje al pasado y recordar esos títulos que compartimos en las aulas argentinas entre las décadas del ’70 y los ’90. Libros que pasaron de mano en mano, que se subrayaron con lápiz, que se leyeron a desgano y también con fervor, y que —queramos o no— nos marcaron para siempre.
«Leer buenos libros es como conversar con las mejores mentes del pasado».
(Rene Descartes)

En la primaria: los primeros encuentros
La escuela primaria nos regaló los primeros libros de verdad, los que no eran manuales ni cuadernillos sino historias. Algunos eran de autores extranjeros adaptados para chicos, otros venían de la literatura latinoamericana, y todos dejaron algo.
Clásicos universales
- Platero y yo – Juan Ramón Jiménez
- El principito – Antoine de Saint-Exupéry
- Corazón – Edmundo De Amicis
- Las aventuras de Tom Sawyer – Mark Twain
- Pinocho – Carlo Collodi
- Alicia en el País de las Maravillas – Lewis Carroll
- Cuentos de Grimm y Andersen
Literatura argentina y latinoamericana
- Cuentos de la selva – Horacio Quiroga
- La higuera · El nido – Juana de Ibarbourou
- Poemas – Alfonsina Storni
- Poemas – Baldomero Fernández Moreno
- Dailan Kifki · Tutú Marambá – María Elena Walsh
¿Quién no recuerda la tortuga gigante de Quiroga sacrificándose por su dueño herido? ¿O al burrito Platero, «pequeño, peludo, suave»? Eran textos que enseñaban algo más que a leer: enseñaban a sentir con las palabras.
En la secundaria: el canon que nos formó
La secundaria traía lecturas más densas, más exigentes, y a veces —hay que ser honestos— más temidas. Pero también más transformadoras. Había libros que se pedían porque «siempre se pidieron» y otros que algún profesor iluminado metía en la lista y cambiaban todo.
Literatura argentina
- Martín Fierro – José Hernández (el libro nacional, estuviera uno listo o no).
- El matadero – Esteban Echeverría
- Don Segundo Sombra – Ricardo Güiraldes
- El jorobadito · cuentos – Roberto Arlt
- El túnel – Ernesto Sábato
- Ficciones · El Aleph – Jorge Luis Borges
- Casa tomada · La noche boca arriba – Julio Cortázar
- La invención de Morel – Adolfo Bioy Casares
Literatura latinoamericana
- Crónica de una muerte anunciada – Gabriel García Márquez
- El coronel no tiene quien le escriba – Gabriel García Márquez
- El llano en llamas – Juan Rulfo
- Pedro Páramo – Juan Rulfo
Literatura universal
- Romeo y Julieta – Shakespeare
- El viejo y el mar – Ernest Hemingway
- El extranjero – Albert Camus
- La metamorfosis – Franz Kafka
Borges nos llenó de laberintos. Cortázar nos metió un Ajolote en la cabeza y ya no pudimos sacarlo. Arlt nos mostró que la literatura argentina podía ser oscura, urgente, popular. Y el Martín Fierro, ese que muchos odiaron en el momento de leerlo, fue encontrando su lugar con el tiempo.
Esos libros no eran solo tareas. Eran también conversaciones en el recreo, trabajos prácticos en carpetas de plastificado, discusiones sobre si Meursault era culpable o inocente, y la voz de algún profesor que nos convenció —o no— de que leer valía la pena.
Hoy los docentes, quizás sin darnos cuenta, llevan algo de esas lecturas a nuestras propias aulas. No importa si las amaron o las sufrieron: nos forjaron. Y eso, en el Día del Libro, merece ser celebrado.
«El libro que cerraste de mala gana en quinto año es el que más veces recordaste después.»
— Agenda Escolar · 23 de abril, Día Internacional del Libro

Esta es la “Escalera al Conocimiento” en la Universidad de Balamand en Líbano.
Cada escalón es un clásico—que lleva a la biblioteca, en las escaleras librescas.

Los 21 escalones de la Universidad Balamand de Libano son una perfecta imagen del ascenso al conocimientos desde la épica de Gilgamesh a la Divina Comedia de Dante cualquier personas puede llegar al saber y del saber a la sabiduría. De hecho su nombre es «Escalera del Conocimiento», se encuentra junto a la biblioteca.
1. La epopeya de Gilgamesh
2. La república de platón
3. Diwān Abū al-Ṭayyib al-Mutanbbī
4. Resalat Al-Ghufran por Abī al-ʻAlāʼ al-Maʻarrī
5. La Divina Comedia de Dante Alighieri
6. Muqaddimah-i Ibn Khaldūn
7. El príncipe y los discursos de Niccolò Maquiavelo
8. Discurso sobre el método de René Descartes
9. La crítica de la razón pura por Immanuel Kant
10. Fausto por Goethe
11. El origen de las especies por Charles Darwin
12. Los hermanos Karamazov por Fyodor Dostoievski
13. Así habló Zarathustra por Friedrich Nietzsche
14. El significado de la relatividad por Albert Einstein
15. El profeta por Khalil Gibran
16. al-Ayyām por Ṭāhā Ḥusayn
17. Un estudio de la historia por Arnold Toynbee
18. Cosmos de Carl Sagan
19. Una breve historia del tiempo por Stephen Hawking
20. Les Désorientés de Amin Maalouf
21.El camino
Esta escalera de libros en la Universidad de Balamand exhibe las 21 portadas de libros en orden cronológico. Fue diseñada exclusivamente por los estudiantes para un proyecto, y se encuentra al lado de la biblioteca de la universidad. Seguramente es una de las cosas más interesantes para un aficionado a los libros, ya que tiene una amplia variedad que van desde la historia hasta la ciencia.


