Efemérides Ocultas: Amadeo Jacques, el filósofo francés que amasó pan antes de moldear la escuela secundaria argentina

13 de octubre de 1865 – Colegio Nacional de Buenos Aires

Aquella mañana de octubre, los alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires vagaban por el patio con cara de extrañeza. Su rector, célebre por ser puntualísimo, todavía no había llegado, y algo no andaba bien.

La noticia no tardó en correr de boca en boca: el rector había muerto. Los chicos esquivaron al portero, que intentaba detenerlos, y salieron corriendo hacia su casa.

El hombre al que lloraban se llamaba Amadeo Jacques. Tenía 52 años, había nacido en París y la Argentina lo había recibido como a un exiliado. Cuatro años antes de su muerte, nadie lo hubiera imaginado al frente del colegio más importante del país.

¿Quién era Amadeo Jacques?

Amadeo Florentino Jacques nació en París el 4 de julio de 1813. Formado en la Sorbona, fue profesor de filosofía y maestro en la Escuela Normal de la capital francesa, y se movía con soltura en el ambiente intelectual de su época.

Pero su oposición política le cambió la vida. Perseguido por sus ideales republicanos, tuvo que dejar Francia y emprender el exilio. Antes de embarcarse recibió una carta de recomendación de nada menos que Alexander von Humboldt, uno de los naturalistas más famosos del mundo. Con esa presentación bajo el brazo cruzó el Atlántico y desembarcó en Montevideo, a comienzos de la década de 1850.

Un sabio sin lugar

Sin embargo, el Río de la Plata no le abrió las puertas que esperaba. En Montevideo intentó reorganizar la Universidad, pero sus iniciativas no recibieron apoyo. Se mudó entonces a Buenos Aires, donde ofreció cursos libres y gratuitos de física que tampoco prosperaron.

Cualquiera hubiera tomado el primer barco de regreso. Jacques, en cambio, siguió viaje hacia el norte y se instaló en Tucumán, donde tuvo que hacer lo que hiciera falta para ganarse la vida: puso una panadería, trabajó como agrimensor y hasta sacó daguerrotipos, las primeras fotografías de la época.

El filósofo de la Sorbona terminó amasando pan y midiendo tierras en el norte argentino.

El día que lo llamaron a dirigir

En el año 1858, el gobierno de Tucumán, encabezado por Marcos Paz, le ofreció dirigir el Colegio San Miguel, que funcionaba en los antiguos claustros de la Iglesia de La Merced. El colegio había quedado sin cuerpo docente, porque sus profesores se habían ido a Buenos Aires, y necesitaba a alguien capaz de levantarlo de cero.

Jacques encontró por fin su escenario. Su propuesta era ambiciosa: no quería alumnos que solo memorizaran, sino jóvenes preparados para aprender cualquier cosa. Por eso mezclaba lenguas clásicas, literatura, filosofía, matemática y ciencias experimentales. El San Miguel fue el primer establecimiento de enseñanza superior de Tucumán, y sus planes sirvieron de base para lo que más tarde sería la Universidad de Tucumán.

La decisión que lo define

Dos proyectos fracasados, un exilio y una panadería habrían bastado para quebrar a cualquiera. Jacques nunca soltó la idea que lo había traído hasta acá: que una escuela debía formar mentes capaces de pensar por sí mismas.

En 1862, los conflictos políticos lo empujaron a dejar Tucumán, pero su prestigio ya lo precedía. Marcos Paz, entonces vicepresidente de la Nación, hizo que lo designaran profesor del recién creado Colegio Nacional de Buenos Aires y, tras la muerte de su primer rector, José Eusebio Agüero, Jacques quedó al frente de la institución. El primer plan de estudios del Colegio Nacional se elaboró sobre la base del que él había diseñado en Tucumán. Además enseñó física en la Universidad de Buenos Aires y dejó un manual de filosofía que se usó durante años.

El maestro que quedó en Juvenilia

Su huella fue tan profunda que Miguel Cané, uno de sus alumnos, lo inmortalizó en Juvenilia, sus memorias escolares. Fue Cané quien dejó escrito aquel patio lleno de estudiantes desconcertados el día de su muerte.

Amadeo Jacques murió el 13 de octubre de 1865, en Buenos Aires, lejos de la ciudad que lo vio nacer. Su nombre no aparece en los calendarios escolares, pero cada vez que pensamos la secundaria como un lugar para aprender, discutir y descubrir el mundo, estamos rozando su legado.

Datos clave:

  • Nació: 4 de julio de 1813, París, Francia.
  • Murió: 13 de octubre de 1865, Buenos Aires.
  • Profesión: Filósofo, educador y profesor de ciencias.
  • Cargos destacados: Director del Colegio San Miguel de Tucumán y rector del Colegio Nacional de Buenos Aires.
  • Dato curioso: Fue panadero, agrimensor y fotógrafo antes de consolidarse como educador.
  • Idea central: Preparar a los estudiantes para aprender de todo.

💬 Para reflexionar en clase: ¿Por qué creés que un filósofo francés terminó trabajando como panadero y agrimensor en la Argentina? ¿Qué nos enseña esa experiencia sobre los inmigrantes y los saberes que traen consigo?

🎯 BONUS: Ideas de actividades para el aula

  • Investigación: ¿Qué características tenía la escuela secundaria argentina a mediados del siglo XIX? ¿Qué cambió con la creación de los colegios nacionales?
  • Debate: ¿La escuela secundaria actual forma estudiantes «para aprender todo» o se concentra demasiado en contenidos específicos?
  • Lectura y conexión: Buscar la mención de Amadeo Jacques en Juvenilia, de Miguel Cané, y analizar cómo lo recuerda el autor.
  • Creación: Escribir una breve carta imaginaria de Alexander von Humboldt recomendando a Jacques para su viaje a América.
  • Broche creativo: Diseñar un afiche o una tapa de cuaderno con la frase «Amadeo Jacques: el profesor que ayudó a pensar la escuela secundaria argentina».

También te podría gustar...