17 de junio ~ Fallece el General Martín Miguel de Güemes

Martín Miguel Juan de la Mata de Güemes Montero Goyechea y la Corte (8 de febrero de 1785, ciudad de Salta – 17 de junio de 1821, Cañada de la Horqueta, provincia de Salta) fue un militar argentino que cumplió una destacada actuación en la guerra de la independencia y en las guerras civiles argentinas. Durante seis años ejerció la gobernación de la provincia de Salta y con muy escasos recursos libró una casi constante guerra defensiva, conocida como Guerra Gaucha, que mantuvo al resto del territorio argentino libre de invasiones realistas.

 

En marzo de 1819 se produjo una nueva invasión realista y Martín Güemes se preparaba nuevamente a resistir y sabía que no podía contar con el apoyo porteño: su viejo rival José Rondeau era ahora el nuevo director supremo de las Provincias Unidas. La prioridad de Rondeau no era la guerra por la independencia sino terminar con el modelo artiguista en la Banda Oriental.

Los pedidos de ayuda de Güemes eran permanentes. No se resignaba a aceptar que a Buenos Aires no le importaba perder las provincias del Norte. Pero los auxilios no llegaron nunca. La situación se volvía insostenible: las clases altas salteñas le retaceaban su apoyo por el temor de aumentar el poder de Güemes, que tomó la decisión de aplicarles empréstitos forzosos sobre sus fortunas y haciendas.

Así se lo explicaba Güemes a Belgrano: “El patriotismo se ha convertido en egoísmo. Creía que asustando a estos caballeros, se ablandarían y me socorrerían. Pero me engañé. Ellos trabajan personalmente, y no exceptúan ni aun el solo caballo que tienen, cuando los que reportan ventajas de la revolución no piensan otra cosa que engrosar sus caudales.” (1)

Belgrano le respondía: “En la aduana de Buenos Aires hay depositados efectos cuyo valor pasa de cuarenta millones de pesos. Si lográsemos que se extrajeran para el interior, cómo tendríamos en los fondos del Estado, por derechos, cinco millones que todo lo adelantarían.” (2)

Pero los muchachos de la oligarquía salteña nucleados en La Patria Nueva no se iban a quedar tranquilos ante las medidas revolucionarias de Güemes. Varios de ellos habían huido a reunirse con el enemigo, y fueron ellos los que guiaron a la vanguardia española conducida por José María Valdés, apodado “el Barbarucho”, un coronel salteño traidor que estaba a las órdenes del ejército español.

Las fuerzas de Barbarucho avanzaron hasta ocupar Salta con el apoyo de los terratenientes y comerciantes el 7 de junio de 1821.

Güemes se refugió en casa de su hermana Magdalena Güemes de Tejada, conocida como “Macacha”.

Mientras escribía una carta, el líder “infernal” escuchó disparos y decidió salir por la puerta trasera. Logró montar su caballo y emprenderla al galope pero recibió un balazo letal.

Llegó gravemente herido a su campamento de Chamical con la intención de preparar la novena defensa de Salta.

Finalmente fue trasladado a la Cañada de la Horqueta donde pasó sus últimos diez días de vida.

En dos ocasiones el jefe español Olañeta le envió emisarios. Le ofrecía un médico y remedios, y volvía a intentar sobornarlo.

Güemes les respondió convocando a su segundo, al que le ordenó: “Coronel Vidt, ¡tome el mando de las tropas y marche a poner sitio a la ciudad y no descanse hasta no arrojar fuera de la Patria al enemigo!”

Miró al oficial español que le traía la nota de Olañeta y le dijo: “Señor oficial, está usted despachado”.

El 17 de junio de 1821 los pobres de Salta y sus alrededores se quedaron sin padre. Moría Martín Miguel de Güemes. Todo aquel pueblo concurrió en masa a su entierro en la Capilla de Chamical.

La Gazeta de Buenos Aires, lejos de los ideales de su fundador, Mariano Moreno, y cerca de los de Rivadavia, informaba feliz a sus escasos lectores: “Murió el abominable Güemes al huir de la sorpresa que le hicieron los enemigos. ¡Ya tenemos un cacique menos!

El pueblo de Salta le rindió al jefe de los infernales el mejor homenaje, el que él pidió. A los diez días de su muerte, al mando del coronel Vidt, pudo recuperar la ciudad de Salta de manos de los realistas y expulsarlos del Norte argentino.

Citas: 1. Carta de Güemes a Belgrano, de 1818. 2. Carta de Belgrano a Güemes, fechada el 7 de junio de 1819, en Gandia, obra citada.

Fuente: Clarín

«Himno al General Martín Miguel de Güemes»

Escuchad, hondo grito de guerra
Hiende el aire vibrando cual trueno.
Desde Salta a Yavi en su seno.
Que hace al gaucho patriota indignar.

Y cual recio huracán que se agita
Estruendoso en carrera gigante
Así corre aquel pueblo arrogante
De opresores la Patria librar.

Gloria eterna a los Gauchos Famosos,
Que al triunfar en la lid sin cuartel;
Coronaron la Patria orgullosa
De radiante y sublime laurel.

Letra: Gabriel Monserrat
Música: Rafael Baldassari

 

«Juramento a Güemes»

Güemes se estaba muriendo,
se moría desangrado.
Promesa le hacen sus hombres bajo un cebil colorado.

“Ya medio me estoy cortando,
pero no es para afligirse,
de balde andar con lamentos cuando hay que irse.

Que vengan mis compañeros,
que vengan mis oficales,
mis gauchos queridos, vengan mis Infernales.”

Jurándole está su gente
librarlos de la invasión.
Ya Güemes rinde a la tierra su corazón.

“Te quiero libre mi Salta
para mi gusto y contento.
Sabrán que con invasores no hay parlamento.

A ver mi coronel Vidt:
Jure por Dios y mi ley
morir o sacar de Salta tropas del rey.”

Jurándole está su gente
librarlos de la invasión.
Ya Güemes rinde a la tierra su corazón.

Letra: Dr. León Benaros
Música: Abel Figueroa Reyes

 

«Todita la tierra en armas»

Don Martín Miguel de Güemes:
venga y vámonos con todos,
que allá por el lado de las fronteras
van amagando los godos.

Mi general San Martín:
Vaya a libertar naciones,
que en tierras de Salta se queda Güemes
desbaratando invasiones.

¡No han de pasar, no han de pasar!
Barrera les pone Salta.
Si hasta los changuitos están peleando…
Todita la tierra en armas.

Señores: Déjenme solo
con mi paisanaje rudo.
Que se me retiren los oficiales,
que les voy a hablar en crudo.

Don Martín Miguel de Güemes,
si hasta me parece verlo
en el entrevero soltando un ajo
cuando era el caso hacerlo.

¡No han de pasar, no han de pasar!
Barrera les pone Salta.
Si hasta los changuitos están peleando…
Todita la tierra en armas.

Letra: León Benarós – H.Figueroa Reyes
Música: Hernán Figueroa Reyes

 

«El escuadrón de infernales»

Allá van esos bravos
paisanos leales
son los gauchos de Güemes
los Infernales, los Infernales. (bis)

Chaqueta colorada
gorro de manga
boleadoras y lazo
¡huija a la carga!, ¡huija a la carga! (bis)

Cayéndole al invasor
al tiro habrá de salir
queriendo está toda Salta
ser libre si no, morir. (bis)

Infernales de Güemes
melena y barba,
guardamontes de cuero
¡torazos mi alma!, ¡torazos mi alma! (bis)

Gauchos salteños sí
como no hay otros
espuelazas de fierro
bota de potro, bota de potro. (bis)

Cayéndole al invasor
al tiro habrá de salir
queriendo está toda Salta
ser libre, si no, morir. (bis)

Letra: León Benarós – Canqui Chazarreta
Música: Hernán Figueroa Reyes

 

«Cuando Güemes se moría»

Trabajos del año veinte
pesares del veintiuno
Don Martín se ha de cortar
un diecisiete de junio.

¿Quién trajo gente del Rey
con tanta tropa y cartucho?
Ese Valdéz ha de ser
que llaman el barbarucho.

Dura la suerte de Salta, ay señor
la pisa la planta del invasor. bis

Macacha, hermanita mía
me voy para el Chamical
ardiendo me está la herida
pierdo de sangre un caudal.

Diez días hace que Güemes
se viene así desangrando
a la sombra de un cevil
se estaba el cabo cortando.

Dura la suerte de Salta, ay señor
se muere el salteño, bravo y mejor. (bis)

Adiós mi tierra de Salta
te dejo en esta contienda
mi espada para recuerdo,
mi corazón por ofrenda.

A mis paisanos les digo
que no dejen de pelear
que mi alma desde los cielos
los ha de capitanear.

Bravos salteños, que viva Salta,
sigue hasta vernos libres,
la guerra gaucha,
la guerra gaucha.

Letra: León Benarós – Canqui Chazarreta
Música: Hernán Figueroa Reyes

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