Un docente enseña a usar la matemática y los drones para cuidar los suelos en el campo

Lo hace Oscar Ramos en una escuela de Tres Arroyos y en otras del país. Ganó el premio Clarín-Zurich a la Educación en 2012 y no se detuvo. Hasta fin de mes se pueden postular proyectos para la nueva edición del concurso.

Omar Ramos, el docente ganador de la 4a edición del premio Clarín-Zurich a la Educación, sigue guiando a sus alumnos de la escuela agropecuaria de Tres Arroyos en el camino del aprendizaje innovador a través de la enseñanza de nuevas tecnologías.

El reconocimiento que recibió el equipo liderado por Omar Ramos en la edición del premio Clarín-Zurich 2012, lejos de ser una consagración sin futuro, fue un incentivo para seguir innovando en la educación de los alumnos de la escuela agropecuaria de Tres Arroyos y otras escuelas técnicas en el resto del país.

Con el objetivo de enseñar Matemática a través de su aplicación a otros conocimientos y unidades, el proyecto “Matemática al suelo” incentiva a los alumnos del secundario a aprender conceptos teóricos y prácticos para trabajar en el uso sostenible de los suelos.

Ramos, el docente responsable de las áreas de Meteorología, Tecnología y Agricultura de precisión, sostiene que “las escuelas agropecuarias no pueden estar alejadas de la tecnología informática y la tecnología aplicada a máquinas ya que serán la fuente de trabajo de la mayoría de los alumnos”.

En clase, los estudiantes aprenden a usar el pinche y el GPS para medir y registrar la profundidad de los lotes, y el dron para tener imágenes satelitales del campo. Además de los nuevos conocimientos, los adolescentes adquieren herramientas que los fortalecen. Nahuel, un alumno de 6to año explica: “Aprender a usar estas tecnologías me da seguridad para tomar decisiones en el campo”.

El proyecto les da la posibilidad de equivocarse, explicar lo que están haciendo y reverlo. Les hace valorar la visión de un tercero. Los hace volver al punto de partida y tomar una nueva dirección si la primera no era la mejor. Los mueve a buscar respuestas, preguntar e indagar. Además, las tecnologías les permite argumentar con solidez sus conclusiones. El profesor asegura que es “una experiencia humana muy significativa”.

El Premio Clarín-Zurich a la Educación tiene el objetivo de mejorar la calidad educativa y alcanzar la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes del país. “La diferencia entre los países son los recursos naturales, lo que producen con esos recursos, la capacitación de los ciudadanos y lo más importante: que haya instituciones capaces de hacer que eso ocurra. Y año a año, Clarín y Zurich dan un escenario para que sea posible”, dice Omar Ramos.

Este año, en el marco de la 10a edición del premio, se evaluarán proyectos destinados al desarrollo del pensamiento científico y tecnológico en la escuela primaria. El concurso, que cierra su fecha de postulación el 31 de agosto, ofrece $ 600.000 en premios.

Los interesados en participar podrán encontrar la información necesaria en http://premioalaeducacion.clarin.com

Fuente: Diario Clarin

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