Lunes de Letras: Calambur y Jerigonza?
Calambur y Jerigonza, dos juegos que usamos toda la vida sin saberlo!
¿Se acuerdan cuando el Chavo del 8 le leía las cartas a Don Ramón? Don Ramón le dictaba algo perfectamente razonable y el Chavo lo devolvía completamente transformado… pero sonando casi igual. Todos nos reíamos sin entender muy bien por qué era tan gracioso. Bueno. Eso tiene nombre. Se llama Calambur.
Y lo mejor de todo es que probablemente ustedes también lo usan. En casa, en el aula, en una sobremesa larga. Lo hacemos naturalmente, como respirar, sin saber que estamos practicando una figura retórica con más de cuatro siglos de historia.
¿Qué es el Calambur?
Es una figura del lenguaje que consiste en reagrupar las sílabas de una o varias palabras para obtener un significado completamente distinto, sin cambiar casi nada en la pronunciación.
La palabra viene del francés «calembour», aunque hay quienes dicen que deriva del italiano «calamo burlare»: burlarse con la pluma. Una definición perfecta para lo que es. No es un error. No es un malentendido. Es ingenio puro.
Una historia con mucha pluma… y mucha burla
El Calambur tiene sus raíces en el Siglo de Oro español, cuando poetas y dramaturgos lo usaban para decir lo que no podían decir directamente. Y nadie lo usó con más picardía que Francisco de Quevedo.
La historia más famosa: Quevedo se acercó a la reina Isabel de Borbón —esposa de Felipe IV, que padecía cojera— con dos ramos de flores y le recitó:
"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja."
La reina sonrió. Era un verso elegante de un poeta de la corte. Pero lo que Quevedo realmente dijo fue:
"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es coja."
Mismo sonido. Significado completamente distinto. Y Quevedo salió sin perder la cabeza. Literal.
Otro dramaturgo del Siglo de Oro, Juan Ruiz de Alarcón, también dejó su marca:
"¿Éste es conde?" "Sí, éste esconde la calidad y el dinero."
🍺 Rubén Darío tomando cerveza en Buenos Aires!
El Calambur no se quedó en España. Cruzó el Atlántico y llegó a nuestras tierras con mucha naturalidad.
Rubén Darío lo usó en sus «Versos de año nuevo» (1910) con un guiño muy porteño. Describiendo a filósofos borrachos escribió:
"Kants y Nietzsches y Shopenhauers ebrios de cerveza y de azur iban, gracias al calembour, a tomar su chop en Auer's."
Shopenhauers (el filósofo Schopenhauer en plural) suena exactamente igual que «chop en Auer’s»: el vaso de cerveza servido en el bar Auer’s, un café muy popular de Buenos Aires de fines del siglo XIX.
Un calambur bonaerense de hace más de cien años. Y Darío lo llamó por su nombre dentro del mismo poema.
Les Luthiers, maestros del Calambur
Y ya que estamos en terreno argentino… ¿cómo no hablar de Les Luthiers?
Uno de sus espectáculos más recordados se llama:
"Todo por que rías" Leído junto: "Todo porquerías."
Se anunciaban solos diciéndole al público que venían a hacer porquerías. Con título oficial, cartel y todo. Ese es el nivel de Los Luthiers: el chiste empieza antes de que se levante el telón.
Los calambures que quizás nunca viste
Acá viene lo mejor. Dejamos los famosos de lado y vamos a los que no están en todos los libros:
Como se dice: |
Como se lee: |
|---|---|
| La Luna está completamente brillante | La Luna está completa, mente brillante |
| Llegó el soldado, que vino apresurado | Llegó el sol, dado que vino apresurado |
| Hernán es sueco | Hernán, es su eco |
| La frutilla está en este lado | La frutilla está en este helado 🍓 |
| Yo lo coloco y ella lo quita | Yo loco, loco y ella loquita |
| Dicen que su padre es conde | Dicen que su padre esconde |
| ¿Quiénes más, son de aquí? | ¿Quién es masón de aquí? |
| Servil, letal, impía | Servilleta limpia |
| El Rey no muere | El Reino muere |
| Mi comandante | Mico mandante |
| Tu amor osó tocar mi corazón de lata | Tu amoroso tocar mi corazón delata |
| Oro parece, Plata No es | Oro parece, Platano es |
* ¿El favorito de la casa? «Servil, letal, impía» → «Servilleta limpia». Tres adjetivos dramáticos que se convierten en un objeto de cocina. Poesía del absurdo en estado puro.

🌟 Y ahora… la Jerigonza
Si el Calambur juega con cómo se agrupan las sílabas, la Jerigonza va un paso más allá: directamente deforma las palabras para que solo los iniciados puedan entenderlas. Es un lenguaje secreto. Un código. Un juego de pandilla.
La forma más conocida en Argentina y toda Latinoamérica es agregar una sílaba extra después de cada sílaba de la palabra original. La más usada: «p» + la vocal de la sílaba.
Entonces «hola» se convierte en «ho-po-la-pa». Y «casa» se convierte en «ca-pa-sa-pa».
Al principio parece imposible de entender. Pero después de un rato de práctica… el oído se afina y podés mantener una conversación entera sin que los adultos entiendan nada. Que era exactamente el punto. 😄
La Jerigonza tiene historia
La palabra jerigonza viene del español antiguo y ya aparece en textos del siglo XV. Originalmente se usaba para describir el lenguaje de los gitanos y otros grupos que necesitaban comunicarse en secreto frente a extraños.
Con el tiempo pasó a ser sinónimo de cualquier lenguaje difícil de entender, enredado o artificialmente complicado. Y de ahí saltó al juego infantil que todos conocemos.
En distintos países tiene distintos nombres:
- En Argentina y Uruguay: Jerigonza
- En México: Jerigonza o Vesre
- En España: Jerigonza o Germanía
- En Francia: Verlan (que es «l’envers» —al revés— dicho al revés)
- En Brasil: Língua do pê
¿Y el Vesre?
Ya que lo mencionamos… el Vesre merece su propia mención porque es muy nuestro.
El Vesre es una forma de jerigonza rioplatense que consiste en invertir las sílabas de una palabra. Y muchas palabras del vesre entraron tan profundamente en el habla popular que hoy casi no las reconocemos como tales:
- Feca = café ☕
- Jermu = mujer
- Lorca = calor
- Gotán = tango 🎶
- Rioba = barrio
- Dorima = marido
- Jovie = viejo
El Gotán es quizás el más famoso: hay una banda de música llamada así precisamente por eso. El tango dado vuelta.

- En francés, el Verlan sigue siendo un lenguaje vivo y actual. Muchas palabras del argot juvenil francés de hoy son verlan puro: «meuf» (femme = mujer), «keuf» (flic = policía), «chelou» (louche = sospechoso). Entraron tan fuerte en el habla cotidiana que ya casi nadie recuerda de dónde vienen.
- La palabra calambur en sí misma tiene una historia curiosa: aparece en el diccionario de la RAE pero su origen exacto sigue siendo debatido. Algunos lingüistas dicen que viene del nombre propio «Calemberg», un personaje de cuentos alemanes famoso por sus respuestas con doble sentido.
- 📺 El Chavo del 8 era, sin saberlo, un maestro del calambur involuntario. Sus lecturas de las cartas de Don Ramón son un archivo histórico del género.
🎯 Reto del día
* Doble desafío esta semana:
- Calambur: Escribí una frase que tenga dos lecturas posibles con el mismo sonido. Puede ser una sola oración. No importa si es simple, lo que vale es el ingenio.
- Jerigonza: Escribí tu nombre en jerigonza en los comentarios. Solo tu nombre. A ver si los demás lectores lo descifran. 😄
(Pista: agregá «p + vocal» después de cada sílaba).
Próximamente seguimos con más juegos del lenguaje.
Porque el español es un patio de recreo enorme y apenas estamos empezando a explorar los rincones.
¡Hasta el próximo lunes de lenguaje y letras!


