Cancionero: 9 de Julio

Nuestro cancionero patrio es muy extenso y variado, tenemos la gran oportunidad de disfrutar canciones que llegan al alma de autores reconocidos en el mundo entero.

Viva la Patria!!!

LUNA TUCUMANA – Zamba

Letra y Música: Atahualpa Yupanqui

Yo no le canto a la luna
porque alumbra y nada más;
le canto porque ella sabe
de mi largo caminar

¡Ay, lunita tucumana,
tamborcito calchaquí;
compañera de los gauchos,
en las sendas de Tafí!

Perdido en las cerrazones,
¿quién sabe, viditay, por dónde andaré?
Mas cuando salga la luna,
cantaré, cantaré
a mi Tucumán querido;
cantaré, cantaré, cantaré.

Con esperanza o con pena,
en los campos de Acheral,
yo he visto a la luna buena
besando el cañaveral.

En algo nos parecemos,
luna de la soledad:
yo voy andando y cantando,
que es mi modo de alumbrar.

AL JARDIN DE LA REPUBLICA – Zamba

Letra y música: Virgilio Carmona

Desde el Norte traigo en el alma
la alegre zamba que canto aquí
y que bailan los tucumanos,
con entusiasmo propio de allí.
Cada cual sigue a su pareja,
joven o vieja; de todo vi.

Media vuelta y la compañera
forma la rueda para seguir.
Viene el gaucho, le hace un floreo
y un zapateo comienza allí.
Sigue el gaucho, con su floreo,
y el zapateo termina allí.

Pa’  las del Norte, sí;
para las otras, no.
Para la tucumana,
mujer galana, naranjo en flor,
todo lo que ellas quieran,
que la primera ya terminó.

No me olvido, viera compadre,
de aquellos bailes que hacen allí;
tucumanos y tucumanas,
todos se afanan por divertir
y hacer linda esta mala vida:
así se olvida que hay que sufrir.

Empanadas y vino en jarra,
una guitarra, bombo y violín
y unas cuantas mozas bizarras
pa’ que la  farra pueda seguir.
Sin que falten esos coleros,
viejos cuenteros que hagan reir.

CHACARERA DE LA PATRIA
Letra y música: Marcelo San Martín

Tres semanas en el año
llevamos la escarapela
Es en mayo, junio y julio
honrando así a nuestra tierra

El 25 de mayo de
mil ochocientos diez
el valor de los criollos
puso en huída al Virrey

Y en cada 20 de junio
todo el país bien recuerda
a Belgrano que en Rosario
ha creado nuestra bandera

Estribillo
Chacarera de la patria
sos blanca y azul celeste
que lindo es ser argentino
y que genial que es tu gente

Y hay en la mitad del año
un día de gran trascendencia
ese es el 9 de julio
Día de la Independencia

San Martín, Belgrano y Güemes
fueron soldados guardianes
de nuestra Patria incipiente
que comenzaba a ser grande

Nuestra Patria es nuestra madre
por eso tanto la amamos
y todos somos sus hijos
por eso somos hermanos.

 

LAS CAMPANAS DE TUCUMÁN – Vidala chayera

Artista: Tamara Castro

(La vidala chayera es una especie musical del noroeste argentino, que se ejecuta especialmente durante el Carnaval en los valles calchaquíes.)

El Aconquija señala justo el lugar,
llegan doctores y frailes a la ciudad.
En una casa muy blanca van a jurar
que las Provincias Unidas libres serán.

Hoy las campanas de Tucumán
cantan a gloria por la libertad. (Bis)

La Merced, Santo Domingo, la Catedral,
con San Francisco sus bronces repicarán.
Los campanarios que alegran mi Tucumán,
como si fueran palomas quieren volar.

Hoy las campanas de Tucumán
cantan a gloria por la libertad. (Bis)
Desde aquel 9 de julio mi Tucumán,
más de cien años pasaron por la ciudad.
Y tus campanas siguieron y seguirán,
cantando por esta tierra libre y en paz.

Hoy las campanas de Tucumán
cantan a gloria por la libertad. (Bis)

 

NOCHES DE TUCUMÁN

Autor: Los Chalchaleros

Sé que, de fijo, un día
Regresaré a mi tierra
que tanto encanto encierra
para las ansias del corazón.

Y han de arrullarme entonces,
floridas y galanas,
las noches tucumanas…
Zambas de luna, rondas de amor.

Cuántos cariños viejos
se van con este cantar,
y besan desde lejos
las dulces noches de Tucumán…

Sueño volver un día
donde quedó a mi espera
la que en las zafras era Flor de las cañas,
novia del sol.

Para ver que despliegue la noche tibia
y grata su gran poncho de plata
Tinto de coplas en su balcón…
Y estoy siempre esperando
volver a mi viejo hogar,
porque me están llamando
las dulces noches de Tucumán…

 

NUEVE DE JULIO [Cárdenas 1] Tango

Música: José Luis Padula
Letra: Eugenio Cárdenas

Mientras los clarines tocan diana
y el vibrar de las campanas
repercute en los confines,
mil recuerdos a los pechos
los inflama la alegría
por la gloria de este día
que nunca se ha de olvidar.
Deja, con su música, el pampero
sobre los patrios aleros
una belleza que encanta.
Y al conjuro de sus notas
las campiñas se levantan
saludando, reverentes,
al sol de la Libertad.

Brota, majestuoso, el Himno
de todo labio argentino.
Y las almas tremulantes de emoción,
a la Patria sólo saben bendecir
mientras los ecos repiten la canción
que dos genios han legado al porvenir.
Que la hermosa canción
por siempre vivirá
al calor del corazón.

Los campos están de fiesta
y por la floresta
el sol se derrama,
y a sus destellos de mágicas lumbres,
el llano y la cumbre
se envuelven de llamas.
Mientras que un criollo patriarcal
narra las horas
de las campañas
libertadoras,
cuando los hijos de este suelo
americano
por justa causa
demostraron
su valor.

 

ADIÓS TUCUMÁN

Letra y Música: Jorge Cafrune

 

¡Qué mala será mi pena,
que sólo sabe penar!
¡Cómo me duele esta pena,
de irme tan lejos de mi Tucumán!

No me asustan los caminos,
ni arenas ni pedregal.
Por muchos que haya en el mundo,
no son los caminos de mi Tucumán.

¡Adiós, mi pago querido,
mi rancho de Raco,
mi lindo sauzal!.
Cuando te cante en mi zamba,
¿quién sabe, tu gaucho,
por dónde andará?

Mi sillonero pasuco,
ya nunca lo ensillaré.
Lo han de cuidar las estrellas:
¡adiós, mi caballo, ya no volveré!

Senditas las de mi tierra,
caminitos de Tafí.
Tal vez, una tucumana, bailando la zamba
se acuerde de mí.

Llegan los festejos patrios y nos preguntamos ¿Qué se bailaba en 1810? Pudimos averiguar que las danzas típicas de la época eran la Chacarera, el Cielito, el Pericón, el Gato, el Triunfo, la Zamba, el Malambo y la Mediacaña.

CHACARERA: Es una danza vivaz que, como la mayoría de las danzas folklóricas argentinas se baila en pareja. Es suelta e independiente, o sea que hacen solas sus evoluciones, sin combinarlas con las de otra pareja. Pertenece al grupo de las danzas de ritmo ágil y carácter muy alegre y festivo abarcando todo el país excepto el litoral y la Patagonia. Es una de las pocas vigentes, es decir que aún se baila especialmente en Santiago del Estero – donde se arraigó con gran fuerza – y en Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Córdoba.

CIELITO: esta fue la danza patriótica por excelencia, llevada desde Buenos Aires, en 1810, como marcha de los soldados al Uruguay, allí se registra su primera versión, luego a Bolivia. Hacia 1868 un testigo dice que los bailes se inician con el Cielo en homenaje al país y a los sentimientos nacionales de la dueña de casa.

El primer texto del Cielito se publicó en 1813, la primera versión musical fue escrita en 1816 y la primera descripción coreográfica en 1818. Tuvo cambios demasiado bruscos al pasar de la campaña a los salones de alcurnia, recorrió increíbles distancias, lo que llevó a modificar su coreografía y textos en las distintas regiones.

PERICÓN: es un baile típico de la llanura pampeana. Es una danza muy elegante y era llamado “baile de cuatro”, en razón de ser ése el mínimo de parejas necesarias y, también, porque la coreografía de la danza primitiva se componía de sólo cuatro figuras, llamadas, por su orden: demanda o espejo, postrera o alegre, cadena y cielo. A cada una de estas figuras corresponden varios movimientos distintos, que se ejecutan de acuerdo con las órdenes que dan, según el caso, el cantor o el “bastonero” -especie de director- y siguiendo el ritmo de vals lento, de sobrepaso, característico de todos los pericones.

Posteriormente se le fueron agregando nuevas figuras para darle mayor visualidad y movimiento. El más conocido de estos agregados fue el “pabellón”, donde las parejas, tomadas del brazo, forman un círculo y siguiendo el compás de la música, cada pareja, con las manos libres, extiende un pañuelo por encima de las cabezas, intercalándose los colores azul y blanco de la bandera argentina.

EL GATO: esta movida danza criolla se bailó en todas nuestras provincias, posiblemente desde antes de 1820, y perduró en la mayoría de ellas hasta los primeros años de nuestro siglo. Actualmente aún se baila “al natural” en algunas regiones del norte, centro y oeste, por lo que pertenece al llamado “folklore vivo”.

El gato se bailó en varias naciones americanas – Perú, Chile, Uruguay y Paraguay entre ellas- pero fue en nuestro país en donde arraigó con mayor fuerza.

Reúne todas las cualidades de los bailarines, dejando amplio margen, por su coreografía sencilla, para que se manifieste la personalidad del hombre y la inconfundible gracia de la mujer Argentina.

EL TRIUNFO: esta danza, tan ágil y significativa, que constituyó en sus principios un homenaje a los bravos patriotas que aseguraron la libertad americana con sus triunfos se bailó en la campaña de todas las provincias aproximadamente desde 1825 hasta1900. En algunas regiones, como en la provincia de Santiago de Estero, perduró hasta las primeras décadas de nuestro siglo.

En algunas provincias tuvo también vigencia en los salones, en los cuales se bailó con mayor discreción que en la campaña –donde fue todo agilidad vigor y soltura- tal como ocurrió con todas las danzas en general.

ZAMBA: la “Zamba”, última descendiente de la antigua “Zamacueca” peruana, reúne en su juego coreográfico las características de un poema, donde se sintetiza todo el proceso amoroso que el hombre aspira cumplir como esencial función de la vida. Es la danza con trayectoria histórica más documentada, y la más discutida con respecto al origen de su denominación y procedencia.

La “Zamba”, cumbre de nuestras danzas tradicionales, es reconocida con ese nombre en las provincias mediterráneas y con el de “Cueca” en toda la región cordillerana. Su juego mímico es altamente significativo; los pañuelos que lucen los bailarines, actúan como transmisores mudos pero elocuentes del sentir de los intérpretes, destacándose la intención del varón en el propósito de conquistar a la dama.

MALAMBO: es la danza en que ejecutante solo, hace con los pies, una serie de pequeños movimientos llamados mudanzas. La acción de zapatear puede ser complementaria del juego de brazos y manos.

Luego está el contrapunto de zapateadores, una variante de este malambo es la que presenta tres o más bailarines en sucesión, cada uno baila hasta que agota su repertorio y por resultado se distingue el que ha presentado mayor número de mudanzas o el que hizo las más complejas y originales. Esta variante se conoció en la Llanura Pampeana y en las provincias de Santiago del Estero, Tucumán y zonas vecinas.

MEDIACAÑA: la historia de la Media Caña que se nos presenta asociada con la del Cielito y la del Pericón, arranca desde la segunda década del siglo pasado. Derivada, como el Pericón, del Cielito – danza madre de las “contradanzas rurales criollas” – su nombre aparece a menudo vinculado con el de estos dos bailes, quizá porque en un principio no fue sino una forma especial de ellos que, con el tiempo, se independizó y adquirió condición de danza.

Entre 1830 y 1850 alcanzó su mayor boga, especialmente en la ciudad de Buenos Aires, litoral y zona central, tanto en los salones como en los ambientes rurales y populares. En la campaña perduró algunas décadas más.

HIMNO DEL CENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA (1816-1916)

Letra: Carlos Guido Spano
Música: Juan Serpentini

Hoy la Patria festeja la gloria
de sus hijos preclaros, estoicos,
que resueltos, altivos y heroicos, destrozaron un yugo fatal.

Tucumán en Congreso los viera
de ser libres hacer juramento desplegando con ellos al viento
de Belgrano la insignia triunfal.

Cumple un siglo del hecho grandioso,
ya del mundo tenemos la palma
Hasta el cielo elevemos el alma,
pues nos colma de inmenso fervor.

¡Salve! ¡Salve! los bravos que dieron libertad a una tierra bendita,
cuya fama en la historia está escrita
con emblemas de orgullo y amor.

Se trata de un himno sencillo, en cuatro estrofas, cuyo contenido es recordatorio de los hechos del 9 de Julio de 1816, cuando los patriotas “destrozaron un yugo fatal” independizándonos definitivamente de España. Fue escrita con motivo de cumplirse en 1916, el primer Centenario de la Independencia, por lo que comienza con la afirmación de que “Hoy la patria festeja gloriosa”.

En la segunda estrofa hace referencia al hecho histórico y el lugar donde aconteció (Congreso de Tucumán) y lo vincula con Belgrano como a uno de los principales protagonistas de la creación de símbolos que identifican desde entonces a todos los argentinos y que reafirman en nacimiento de una nación libre (Belgrano y la insignia triunfal).

En la tercera estrofa vuelve a mencionar que se “cumple un siglo del hecho grandioso” por el que los argentinos son reconocidos internacionalmente (“ya del mundo tenemos la palma”) e insta a compartir como compatriotas el sentimiento “de inmenso fervor” en el alma. Por último en la cuarta estrofa, utilizando verbos en imperativo (“¡Salve! ¡Salve!“) llama a honrar la memoria de “los bravos que dieron libertad a una tierra”, dando por descontada su “fama en la historia” escrita “con emblemas de orgullo y amor”.

La tercera edición de este Himno del Centenario de la Independencia se vendía a ochenta centavos; en edición para sexteto (1º y 2º violín, flauta, clarinete, cello, contrabajo y piano), a un peso con sesenta centavos. Y cada parte suelta, a veinte centavos.

El poema de Carlos Guido y Spano canta a la libertad y a la gloria de una Argentina en pleno crecimiento, por lo menos, para los pocos que dirigían los destinos del país.

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